El proyecto de reforma
constitucional que trata del Defensor del Ciudadano puede sugerir equívocos al
hacernos caer en la trampa de que es una super magistratura. Lo novedoso de
este organismo de control que no tiene imperio,
es precisamente la circunstancia de que no tiene imperio. La falta de
imperio aguza su imaginación y como el Ombudsman tiene poder de investigación,
es decir, tiene la posibilidad que no tienen los simples particulares o los
organismos no-gubernamentales o las instituciones defensoras de los Derechos
Humanos, que no tiene la fuerza legal para efectuar investigaciones, para
penetrar en los aparatos estatales, entonces es capaz de llegar a la verdad.
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